Seguro que no esperabais que un blog de bodas tuviera una entrada dedicada a Halloween, pues no sólo de bodas blancas y de peonias se alimenta la Madrina y hoy vengo dispuesta a daros un buen susto y demostraros que no sólo se puede hacer una boda oscura sino que además puede resultar absolutamente preciosa.
Hemos de trasladarnos a Portland (Oregon) y sacar nuestros tacones de aguja para asistir a la boda de Nicole y Beachum. La boda fue original, elegante y, pese a la inspiración vintage, se logró un resultado contemporáneo. Los novios quisieron y consiguieron que fuera una boda familiar donde todo el mundo se sintiera cómodo.
El novio eligió un traje de D&G, hasta ahí todo normal, pero su reloj antiguo y esos maravillosos gemelos de calaveras le hacen digno de merecer una especial mención en este blog.
Las joyas de la novia también son preciosas.
Les doy un 10 rotundo por el antiguo teatro en el que celebraron la ceremonia, he visto muchas bodas y este sitio es uno de los que más me ha gustado.
El novio eligió un traje de D&G, hasta ahí todo normal, pero su reloj antiguo y esos maravillosos gemelos de calaveras le hacen digno de merecer una especial mención en este blog.
El vestido de novia era un precioso Vera Wang plateado que acompañó con unos zapatos púrpuras y un ramo lleno de color hecho por su abuela (¡qué maja!). Yo creo que iba preciosa.
Les doy un 10 rotundo por el antiguo teatro en el que celebraron la ceremonia, he visto muchas bodas y este sitio es uno de los que más me ha gustado.
La cena también fue muy bonita. Con lo golosa que soy no puedo evitar poner fotos de la crème brûlée.
Y para acabar os dejo los votos de él, sé que es una tradición extranjera pero a mi lado romántico le encanta (me pasa lo mismo con la tradición de entregar el ramo en Cataluña).
Un besazo de esta Madrina criticona
Vía: Style Me Pretty
Fotos: Jessica Hill